En este día tan especial, marcado por la pandemia de salud que lamentablemente nos impide estar junto a nuestros seres queridos, queremos saludar a todas aquellas personas que cumplen el rol de madre en sus hogares. Este es un homenaje para la gestora de Tuesta Café, quien es la mamá de este emprendimiento que comenzó como un sueño y se ha convertido en un legado.

Por: Valentina Cerda Mejías / Daniel Parra Cea

Volvamos al 25 de marzo de 2019. Tuesta Café recibía en el Hotel Neruda de Providencia, a los asistentes a su primera Degustación Internacional de Café.

Mirna Morales (61) está de pie en la entrada del piso -1 del hotel donde se llevará a cabo la actividad. Saluda amablemente a quienes van ingresando en la sala. El lugar dispone de largas mesas, detrás de las cuales hay baristas certificados encargados de las distintas preparaciones del café. A medida que van llegando los asistentes, comienzan los talleres para conocer más acerca de esta bebida. 

Todo está perfectamente pensado, preparado y expuesto. Tuesta Café es un sueño que se gestó durante muchos años, convirtiéndose en la esencia de lo que representa el café para Mirna, la madre de este emprendimiento: “es una bebida delicada, que se saborea. No es amarga como se tiene pensado. Delicada al paladar. Te agrada. Te llama. No es ni fuerte, amarga, ácida. Nada de eso”. 

De nacionalidad chileno-venezolana, Mirna Morales tiene 61 años. Es profesora de Inglés e Ingeniera Civil de profesión. Enamorada de la música clásica. Una mujer empoderada desde la cuna. Madre esforzada con alma docente en cada área de su vida. De la mano de su hijo Armando Bravo (33), en diciembre de 2018 comenzaron la travesía en la industria cafetera. Su hijo, tras recibir un dinero, le obsequió a su mamá esta invitación a emprender. En sus palabras, nos cuenta que “fue una idea de mi madre, que siempre quiso montar una cafetería como plan de jubilación”. 

Si bien, en el comienzo nada fue como esperaban, ya que los objetivos iniciales no se cumplieron, este dúo no bajó los brazos. “Fue triste porque no hubo el resultado que queríamos. Fue duro el comienzo.”, comenta Mirna. Pero el proyecto debía continuar, y así fue. 

Regresemos al 2020. Verónica Quijanes León (40) fue alumna de Mirna hace trece años, en los cuales se forjó una relación de amistad. Hoy, reside en China hace cinco años, pero asegura que no han perdido el contacto. Recuerda con gran cariño a quien le entregó las herramientas idiomáticas que le han permitido viajar y estar viviendo al otro lado del mundo. Destaca que “Mirna siempre tuvo la vocación de entregar los conocimientos que posee”, pero asegura que lo que más admira de ella, es su capacidad de levantarse todos los días con una sonrisa. “La Mirna siempre ha tenido súper claros sus pasos. Es alguien que se propone algo y lo logra. Cuando uno tiene un negocio, es como un segundo hijo, y personalmente creo que eso significa Tuesta para ella”.

Para Mirna este proyecto no es solo un negocio, son años de estudio, de conocer el café. Le preocupa que las personas no consuman algo natural. Asegura que “hay que volver a los orígenes”, haciendo referencia a comer sano. La acompaña un afán de educar, que es lo que día a día intenta reflejar en su emprendimiento. “Me gusta enseñar, por eso es que Tuesta es de esa manera, enseña. Me gusta que la gente aprenda”. Esta es una afirmación que, a los ojos de Verónica, se suma al hecho de que esta madre es alguien que “se involucra mucho con las personas. Es una mujer súper sabia. Una gran mamá para Armando. Es una persona simplemente única”.

EL ROL DE LA MUJER EN LA INDUSTRIA CAFETERA

Para nadie es un secreto lo difícil que ha sido a nivel histórico el desarrollo de la mujer en los diversos rubros de trabajo. Durante años, las mujeres han visto coartadas sus habilidades en actividades que son vistas socialmente como masculinas. La industria del café estuvo en esta categoría durante décadas. Pero lo cierto es que el empoderamiento femenino ha ido en crescendo e historias como la de Mirna dan cuenta de ello.  

El hecho de que sea dueña de una tostaduría, la hace parte del grupo de mujeres que se han empoderado en el mundo del café. Según un artículo de Perfect Daily Grind, al año 2015, pocas mujeres poseían tierra o negocios relacionados a la industria cafetera. Incluso, en algunos países productores de grano, se limita la participación y propiedad de una mujer. 

Para esta madre emprendedora, “la mujer puede estar involucrada en todos los lugares. Si tenemos que aprender una cosa y queremos estar involucradas en el mundo del café, nunca perder la esencia de ser mujer. No debemos nunca compararnos a los hombres. Que la esencia de la mujer siempre esté ahí, con fineza, delicadeza. Porque el café es una bebida delicada”.       

A su edad, Mirna asegura que “nunca he tenido problemas que me falten el respeto los hombres, porque me he hecho respetar como persona. Yo no me pienso comparar con un hombre. Y, hacerte respetar como mujer depende de ti. En el sector cafetero, podemos llegar a buenos lugares y lo estamos haciendo con profesionalismo”. Para su hijo Armando, su madre “siempre ha sido una mujer con los pantalones bien puestos, siempre ha salido adelante. Nunca se le va a morir el muchacho en los brazos. Es así. Ella es más dura que un roble”.

Al mismo tiempo que responde a ser una mujer íntegra y una madre ejemplar, Mirna es una emprendedora preparada para el rubro. Señala que Tuesta es para ella un proyecto, y que más que ser la dueña, lo fundamental recae en haber comenzado un emprendimiento. “Pareciera que yo no sé de café, pero llevo años estudiando de ello: cuáles son los orígenes, de dónde vienen, todo eso. Todos los días necesito aprender más. El mundo del café es muy grande, y es una bebida que se ha mantenido por siglos, ante pandemias, guerras y el café sigue”.

El café siempre estuvo presente en la vida de Mirna. Continuamente, buscaba un buen producto. Siempre fue ese su “lujo”. Viajó a varias fincas en Venezuela, donde pudo ver todos los procesos del café y seguir aprendiendo. Incluso, su hijo Armando, cada vez que viajaba le traía cafés en grano de los distintos lugares que visitaba. Estos regalos, se transformaron después de años en una tostaduría de cafés de origen de países como Colombia, Guatemala, Etiopía, Nicaragua, Brasil, Perú, El Salvador y Rwanda. 

EL LEGADO MÁS ALLÁ DEL NEGOCIO

El esparcimiento del Covid-19 ha sido un duro golpe para la mayoría de los rubros a nivel mundial. En nuestro país, los emprendedores del café han debido bajar sus cortinas al público y reinventarse para poder continuar. Tuesta no ha sido la excepción. Verónica señala que “en la tienda han sabido reinventarse. Además, tienen servicio online y está todo bien ordenado y estructurado, como es Mirna”. 

Por su parte, Armando asegura que a pesar de que las cosas para el negocio no han estado nada fáciles, debido a la situación del país durante los últimos meses, su madre “se siente mucho más tranquila, porque las aguas están tomando su curso. Ella logró llenarse de satisfacción”. 

Mirna tiene claro que lo que viene para el futuro es disfrutar la vida. Como nunca ha ido, su plan es viajar al Sur de Chile, conocer la naturaleza: “me gusta el campo, no la ciudad. La gente del campo vive más hermoso. Allá viven la vida. Lo que me espera es eso. Disfrutar la vida y seguir con mi emprendimiento. Yo quiero que el mundo sepa y que crezca el mundo del café”. No tiene apuros, confía en que las cosas se irán dando poco a poco. “Mi sueño era una cafetería de paso, pero una donde las personas pudieran degustar diferentes granos al mismo tiempo. Pero el café de paso todavía no funciona aquí. La posibilidad está abierta”, asegura. 

Tuesta Café es un legado. Representa la esencia de Mirna: una mujer amante del café, dedicada a enseñar.  En ese camino, esta mamá la tiene clara: “cada vez que vengas te voy a ayudar. Ver a la gente contenta aprendiendo del café me da felicidad. Me gusta enseñar, que la gente aprenda. Estoy inmensamente feliz con este legado”. 

Al respecto del Coronavirus, Mirna cree que “mucha gente va a aprender a estar consigo mismo. Lo que más hemos aprendido es a estar con nosotros. Tenemos que respetar el espacio de los demás, de las plantas y los animales, a quienes les estábamos quitando su hábitat. Creo que nos está dejando ver el valor de las pequeñas cosas”.

Este quiso ser un pequeño homenaje a esta madre emprendedora, saludando afectuosamente también a todas aquellas personas que cumplen un rol maternal en sus familias. Gracias por su dedicación y entrega. Gracias por su amor incondicional. El equipo de Tuesta Café les extiende un abrazo virtual que dure hasta que termine la pandemia, y podamos nuevamente reunirnos a compartir un buen café. ¡Feliz día mamá!